Cuando Watson preguntó a Sherlock Holmes cómo conseguía ver cosas invisibles y asociarlas a cada caso, él respondió: “Invisibles no, Watson, sino inobservadas. Usted no supo dónde mirar y por eso se le pasó por alto. Si yo lo he descubierto, es porque lo andaba buscando”.
En publicidad pasa algo parecido. Se necesita una mirada inventiva, descubridora. Una entusiasta manera de ver el mundo. Así se encuentran respuestas novedosas, huyendo de las respuestas rutinarias, aburridas. Buscando en lo cotidiano: lo nuevo, lo diferente, lo bueno, lo trasgresor.
¿Y tú? ¿Cuál es tu mirada?